Corrido De 14 De Febrero
regional mexicano con banda tuba y accordion
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Lyrics
Se me antojó este día especial, catorce de febrero marcado, mientras otros brindan amores yo brindo por lo superado. Hoy no traigo rosas rojas, traigo cuentas que ya cerré, traigo el alma más liviana desde el día que me solté. Te acostumbraste a mi esfuerzo, a mi forma de responder, yo pagando los antojos y tú mirando el cel. Entre fotos y redes sociales se te iba todo el día, mientras yo partía el lomo pa’ sostener la armonía. Me trataste como banco, como tarjeta sin fin, pero el hombre también se cansa de dar y no recibir. No era el peso del dinero, era el peso del desdén, porque el cariño no se compra ni se finge por interés. Se acabó la comodidad de tenerme siempre ahí, hoy camino más ligero desde el día que decidí. Probé el sabor de mi espacio, de no tener que rogar, y entendí que la libertad vale más que aparentar. Como víbora que muda dejé atrás vieja piel, no por odio ni rencores, sino por quererme bien. Lo que no sirve se suelta, lo que pesa se dejó, no fue rabia lo que hice, fue respeto propio y valor. Y la vida es bien curiosa, siempre sabe acomodar, cuando uno cierra una puerta otra se empieza a asomar. No perdí absolutamente nada, más bien fue aprendizaje, cuando el trato es desigual lo correcto es el viraje. Hoy celebro diferente este día comercial, celebrando que mi orgullo ya no vive en tu portal. Que el amor no es darlo todo mientras el otro está igual, amor es caminar juntos no cargar con lo desigual. No te guardo malas sombras, ni deseos de reproche, simplemente ya no estoy para amores de derroche. Aprendí que el que se quiere no mendiga atención, ni financia indiferencias por un poco de ilusión. Que suenen fuerte las guitarras, que retumbe el acordeón, que este corrido lo cante quien pasó la situación. Que el que da sin que le den también puede despertar, y entender que el amor propio no se debe negociar. Y si un día te preguntan por qué ya no volví, di que el hombre despertó y por fin pensó en sí. Que el catorce de febrero no hubo flores ni perdón, hubo un brindis por mi calma y por mi liberación.