Lyrics
(Verso 1)
En el corazón de la Ribera, donde el Río Uces se hace calma,
despierta Masueco alegre, con un sentimiento en el alma.
Se abren las puertas del pueblo, ya se respira la unión,
que agosto ya está llamando a las puertas del corazón.
Por la calle de la Iglesia ya se escucha el alboroto,
el reencuentro de los hijos, desde el niño hasta el más remoto.
(Estribillo)
¡Ay, Masueco de mi vida, balcón de la libertad!
Con tus peñas en la calle derrochando voluntad.
Entre toros y verbenas, la juerga no tiene fin,
y el orgullo de tu gente suena como un clarín.
(Verso 2)
Las peñas ya se preparan, camisas de mil colores,
repartiendo la alegría, alejando los dolores.
En la plaza suena el cohete, la orquesta empieza a tocar,
y hasta que el sol aparezca nadie deja de bailar.
Que los toros en el coso ponen la piel de valor,
y en cada brindis de bota se celebra el buen humor.
Desde el ruedo hasta la grada, todo es pura tradición,
Masueco se vuelve un grito, una sola dirección.
(Estribillo)
¡Ay, Masueco de mi vida, balcón de la libertad!
Con tus peñas en la calle derrochando voluntad.
Entre toros y verbenas, la juerga no tiene fin,
y el orgullo de tu gente suena como un clarín.
(Puente)
Pero si buscas el alma, camina por el sendero,
donde el agua se hace nube y el paisaje es un lucero.
Mira el Pozo de los Humos, gigante de espuma y roca,
que al ver caer su cascada la palabra se te apoca.
Baja el Uces con su fuerza, refrescando el berrocal,
tesoro de esta ribera, paraíso natural.
Entre encinas y granito, nuestra tierra es la mejor,
donde el agua de la lluvia se convierte en puro honor.
(Estribillo)
¡Ay, Masueco de mi vida, balcón de la libertad!
Con tus peñas en la calle derrochando voluntad.
Entre toros y verbenas, la juerga no tiene fin,
y el orgullo de tu gente suena como un clarín.
(Cierre)
Cuando la fiesta se apague y regrese la quietud,
brindaremos por el pueblo, por su gente y su salud.
Masueco de la Ribera, mi rincón de Salamanca,
donde la vida es eterna y la puerta siempre es franca.
(Estribillo)
¡Ay, Masueco de mi vida, balcón de la libertad!
Con tus peñas en la calle derrochando voluntad.
Entre toros y verbenas, la juerga no tiene fin,
y el orgullo de tu gente suena como un clarín.
(Estribillo)
¡Ay, Masueco de mi vida, balcón de la libertad!
Con tus peñas en la calle derrochando voluntad.
Entre toros y verbenas, la juerga no tiene fin,
y el orgullo de tu gente suena como un clarín.